La Fundación Telefónica ha hecho público un informe de la Consumer Electronics Association sobre las Tendencias de Electrónica de Consumo para 2010 en el que se apunta hacia un crecimiento todavía mayor de los libros electrónicos como dispositivo de uso habitual: los e-books, o más correctamente los e-readers, como me apunta mi amigo Benet Marcos, de Redactalia. Se prevé que su venta se duplique cada año hasta llegar a su nivel máximo en 2014, con 16 millones de unidades vendidas. Prácticamente, todos los grandes fabricantes han lanzado o están a punto de lanzar un modelo: Sony, tres dispositivos ligeros, delgados y pequeños, y Samsung lanzará un modelo en el tercer trimestre de 2010 con teclado QWERTY y grabadora de voz. En su informe, se destacan los modelos de lector Que, de Plastic Logic, con un grosor de tan sólo 7,6 mm y un reducido peso de 487 g con pantalla táctil en plástico; el Alex, de Spring Design, con pantalla táctil inferior y con sistema Android; order drugs without prescription el Nook, de Barnes & Noble; el Adamm de Motion Ink, que es un dispositivo Android a mitad de camino entre un tablet PC y un lector electrónico; el Edge, de enTourage, con pantalla doble para lectura y navegación simultánea, aunque a costa de un mayor peso y tamaño que la media; y el Skiff Reader, que es el más grande de todos. Sin duda, el sector está en plena revolución.