El Senado ha aprobado finalmente el proyecto de Ley de financiación de la Corporación RTVE con los votos a favor de PSOE y CiU y la abstención del PP. El sector de los anunciantes se ha posicionado en contra de esta ley, que imposibilita la publicidad en la televisión pública estatal, y tanto desde el ámbito profesional como desde determinados grupos de la oposición (en especial IU) se ha cuestionado el texto al entender que puede poner en peligro la viabilidad del ente público y, sobre todo, su actual primacía en la audiencia. Las quejas del sector los anunciantes son importantes, y más en una situación de crisis como la actual. Se recogen en el manifiesto “Sin publicidad en TVE perdemos todos”. Pero más importantes aún son los riesgos que puede tener la medida para la financiación del ente público y, sobre todo, para que se pueda mantener, como en los últimos años, una programación de calidad, un ejercicio periodístico muy profesional y un amplio nivel de audiencia, porque sin audiencia prescription drugs without prescription no puede haber servicio público. Y ahí es donde se la juega esta ley, en el ámbito de la programación, la praxis profesional y la audiencia. Ha llegado la hora de la verdad y habrá que ver cómo resuelve el reto.