La regulación de los sistemas de protección de los derechos de autor en el ámito digital sigue sin lograr un consenso adecuado a nivel internacional y ello, sin duda, supone el principal lastre para el desarrollo drugs without prescription de la Sociedad de la Información. Sin una protección adecuada para la creación, a la larga será imposible que la gente dedique su tiempo y su esfuerzo a generar nuevos contenidos artísticos o intelectuales. Y para ello, es preciso combatir la piratería digital. Así lo han entendido Francia y Nueva Zelanda, entre otros. En este último país, el ministro para tecnologías de información y comunicaciones, Clare Curran, ha sugerido “introducir una tasa a las conexiones de proveedores de internet” para combatir la piratería. En nuestro país, después de la tasa que se aplicará para financiar a RTVE, parece difícil que se les pueda pedir más a las operadoras de telecomunicaciones. Más peculiar resulta la iniciativa que al repecto se ha adoptado en Canadá, donde el Gobierno va a preguntar a los internautas qué tipo de regulación quieren aplicar. Habrá que ver los resultado, pero intuyo que será bastante similar a la que obtendríamos si preguntásemos a la ciudadanía si quiere pagar impuestos, cuántos y cómo. Sino, al tiempo.