La semana pasada celebramos en la Universitat Jaume I la undécima edición del Congreso de Comunicación Local (ComLoc 2011), en el que hemos abordado la situación de la prensa ante los retos de la digitalización, y en el marco del cual analizamos toda una serie de nuevos proyectos informativos centrados en contenidos locales. En una mesa redonda que tuve la oportunidad de compartir con los periodistas Carmen Tomás, deMediterráneo, y Ramón Pardo, del diario Levante de Castellón, tratamos esta nueva realidad emergente y vimos cómo el concepto “hiperlocal” hace en realidad referencia a espacios “nicho”, a contenidos muy especializados no cubiertos en la actualidad por los medios de comunicación social. Así, resultó especialmente curioso comprobar cómo los tres ejemplos de este alto nivel de especialización informativa que exponíala World Association of Newspapers and News Publishers en su revista de abril de este año se están desarrollando ya en la actualidad en una provincia como la de Castellón: contenidos relacionados con la escena rock local (www.nomepierdoniuna.net), con competiciones deportivas (www.castellonenvivo.com con el reciente Maratón de la ciudad), o con las actividades de los padres. (www.agendadetombatossals.com y www.espaimenut.com)

Estos y otros proyectos muy especializados marcan un interesante camino de futuro para las empresas informativas, que en ocasiones lo transitan pymes o micropymes (incluso un único periodista en solitario), pero que está empezando a llamar la atención también de los grandes grupos mediáticos, que empiezan a ver estos espacios como nuevas oportunidades de negocio. Por tanto, en este ámbito podemos hablar de micromedios, pero también de hipermedios, como ha puesto de manifiesto por ejemplo el caso de The Huffington Post y El País, en España.

Hace años que este tipo de iniciativas empezaron a surgir en el escenario mediático, pero la mayoría de ellas fracasaron en el pasado porque el mercado no estaba suficientemente preparado para acoger proyectos que, fundamentalmente por una estructura de costes, se realizaban a través de Internet. Sin embargo, ahora sí que existe ya un número suficiente de internautas, y sobre todo un nivel de horas de consumo del medio digital, que permiten la viabilidad de estas aventuras periodísticas.

La consolidación y supervivencia de estos nuevos medios centrados en contenidos locales muy especializados depende de varios factores, que podemos resumir básicamente en cinco grandes ejes:

  1. La importancia de la marca. Los nuevos medios tienen que ser capaces de generarse una reputación que avale la calidad de su producto informativo. Los medios tradicionales cuentan con un aval histórico que les permite una cierta ventaja competitiva, pero hay medios nuevos que han sabido lograr una imagen de prestigio y calidad igual o superior que éstos.
  2. El valor del contenido. La clave del negocio siguen siendo los contenidos, que son los que atraen y mantienen la audiencia. Por ello, todo el esfuerzo debe centrarse en una actualización regular y constante de contenidos de calidad y alto valor para los lectores.
  3. La implantación en multisoportes. Los nuevos proyectos periodísticos deben aprovechar las posibilidades del medio digital, con el desarrollo de contenidos que integren lenguajes multimedia y, sobre todo, que puedan consumirse en todo tipo de dispositivos con acceso a Internet (desde el ordenador a los teléfonos, las tabletas e incluso las pantallas de televisión).
  4. La creación de redes de colaboración publicitaria. El gran reto empresarial es poder poner en valor publicitario los nichos de audiencia a lo que se dirigen estos proyectos, para lo cual es fundamental establecer alianzas para ganar en volumen mediante la integración de lectores.
  5. La conexión con las redes sociales. El futuro de la comunicación digital, como hemos expuesto en este blog en numerosas ocasiones, es audiovisual y social, por lo que estos nuevos proyectos periodísticos deben explotar estas potencialidades, sobre todo las derivadas de las redes sociales para la generación de una comunidad de seguidores amplia y fiel.

Durante el debate, se planteó una interesante cuestión sobre la crisis de identidad de los periodistas ante la aparición de nuevas figuras informativas, como el community manager, por ejemplo. Ante ello, creo que la función del periodismo sigue tan vigente o más que antes y debe centrarse en aportar información de servicio, filtrar el exceso de información que padecemos, contrastar los datos y los hechos y, sobre todo, contar historias y contarlas bien.