La Asociación Española de Editoriales de Publicaciones Periódicas (AEEPP) ha aprovechado el Día del Libro para pedir al Gobierno que baje el IVA que se aplica a la inversión publicitaria para ayudar a los medios de comunicación a superar su actual situación de crisis. La medida puede parecer interesante y justa: en la medida en que hay otros sectores que también están pidiendo ayudas, parece lógico que se tenga que ayudar a un sector tan importante para salvaguardar la democracia y la pluralidad. Sin embargo, la AEEPP, que agrupa sobre todo a los editores de prensa gratuita, yerra en su análisis, ya que el futuro de este tipo de publicaciones no pasa por incrementar la inversión publicitaria a base de bajadas de impuestos, sino porque los anunciantes encuentren atractivos estos soportes. Una vez más, el foco del periódico ha de ser la audiencia y no la publicidad, ya que ésta sólo se justifica por la anterior. Ello está en relación directa con el problema de exceso comunicativo que hemos vivido en los últimos años y con el consejo que da JP Morgan para salvar los periódicos: mate unos cuantos. Y es que el problema no es la tarta (publicitaria o de lectores), sino los comensales (los medios), que son muchos y yerran una vez más de objetivo.